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Chile Travel | Santiago de Chile es un destino que combina historia, cultura y gastronomía.
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Qué hacer en Santiago de Chile: 10 imperdibles para descubrir la ciudad

Cultura, barrios, gastronomía, compras y experiencias para descubrir la ciudad.

Carola Cinto
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Santiago de Chile es una ciudad que a simple vista puede parecerse a muchas otras: a Nueva York por su skyline, a Mendoza por su proximidad con la Cordillera. Sin embargo, a medida que el turista camina por sus calles, empieza a revelarse otra ciudad.

La de los barrios con personalidad, la de los museos imponentes y la de los edificios históricos perfectamente conservados. De Bellavista a Vitacura, esta selección reúne 10 imperdibles de Santiago de Chile para conocer distintas caras de la capital chilena: cultura, gastronomía, compras, diseño y experiencias para sumar al viaje.

1. Renaissance Santiago Hotel

En Vitacura, el Renaissance Santiago Hotel propone una estadía que no termina en la habitación. Su ubicación, sus espacios gastronómicos y una programación pensada para conectar con el entorno convierten al hotel en un buen punto de partida para explorar esta parte de la ciudad.

Construido en 2012, el edificio fue pensado desde su origen con criterios de sustentabilidad y hoy cuenta con certificación LEED Gold, primer hotel de Chile en contar con ese sello, por lo que garantiza que la estadía es la más baja en cuanto a huella de carbono de la zona. No es solo una cuestión de etiquetas: la eficiencia energética, el uso del agua, la elección de materiales y la gestión de sus eventos forman parte de esa mirada. Por ejemplo, en la antesala de Dbar & Lounge hay pantallas que comparten a los huéspedes todas las acciones que hacen para cuidar el medioambiente.

Ese compromiso también es para con el vecindario que lo rodea. Cada año todos los hoteles de la cadena celebran Renaissance Day of Discovery, una iniciativa global que en 2026 tuvo su capítulo santiaguino en el hotel. La idea es sencilla: usar el vecindario como punto de partida para descubrir una ciudad desde sus productores, creadores y sabores. Más que una actividad aislada, funciona como una buena síntesis de lo que el hotel busca transmitir: que alojarse también puede ser una manera de acercarse a quienes viven y crean la ciudad.

El dato: si estás alojado de lunes a viernes, acercate a Dbar & Lounge a las 19 para el Bar Ritual: cada día se presenta un cóctel diferente.

Dónde: Av. Kennedy 4700, Vitacura, Santiago de Chile.

2. Turistik Chile

Una buena manera de conocer una ciudad si no tenés mucho tiempo es, sin dudas, el bus turístico. En Santiago, Turistik Chile tiene un sistema hop on/hop off y diferentes recorridos temáticos que van desde el clásico (que incluye además acceso al teleférico y el funicular del Cerro San Cristóbal) hasta el winery que te permite explorar algunas viñas que funcionan en la ciudad. La vuelta completa de un recorrido clásico dura unas 2 horas 15 minutos y conecta 10 paradas en diferentes puntos de la ciudad.

El bus tiene audioguías en diferentes idiomas y algunas paradas imperdibles son: Plaza de Armas, donde está el centro histórico de la ciudad; Plaza de la Constitución, donde está el Palacio de la Moneda donde funciona la Presidencia de Chile; y Plaza de la Aviación, para recorrer el barrio Providencia, un polo gastronómico con tiendas de diseño local.

El dato: el bus funciona todos los días de 9:20 horas a 18 horas (la última vuelta completa comienza a las 15:30 horas).

Dónde: son 10 paradas en toda la ciudad en las que podés comenzar el recorrido. Si estás alojado en Las Condes, te conviene tomar el bus en la Parada 9 que es el shopping Costanera Center.

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3. Casa Museo La Chascona

Visitar la casa en la que vivió un personaje ilustre tiene algo de viaje en el tiempo: permite entrar en sus habitaciones, descubrir los objetos que elegía y pispear un poco de esa intimidad que no aparece en las biografías. En Santiago, esa experiencia tiene nombre propio: La Chascona, una de las tres casas-museo de Pablo Neruda en Chile.

El poeta comenzó a construirla en 1953 para Matilde Urrutia, quien por entonces era su amor secreto. Escondida entre las calles de Bellavista y a los pies del Cerro San Cristóbal, la casa es tan particular como su dueño: tiene escaleras, desniveles, pasadizos, terrazas y habitaciones llenas de objetos, obras de arte y colecciones. La audioguía acompaña el recorrido y ayuda a descubrir las historias detrás de cada ambiente.

El dato: prestá atención al retrato de Matilde Urrutia pintado por Diego Rivera. Entre su pelo, el artista escondió el perfil de Neruda, una referencia a la relación que ambos mantenían en secreto.

Dónde: Fernando Márquez de la Plata 0192, Bellavista, Providencia. Conviene visitarla de día y combinarla con un paseo por el Cerro San Cristóbal.

4. Centro Cultural GAM

Hay lugares que no hace falta visitar solo por una muestra o una obra puntual: a veces el plan también es ir a ver el edificio, el movimiento y la energía que se arma alrededor. Eso pasa en el Centro Cultural Gabriela Mistral, más conocido como GAM. Ubicado entre la Alameda y el barrio Lastarria, es uno de los espacios culturales más activos de Santiago y también uno de los más llamativos desde lo arquitectónico, con su estructura brutalista.

 Lleva el nombre de Gabriela Mistral, poeta, maestra y primera autora latinoamericana en ganar el Nobel de Literatura. Además de teatro, danza y música, hoy se pueden ver muestras gratuitas como Lo cotidiano al descubierto, de arte chileno contemporáneo, y La Veta, centrada en la cerámica chilena.

El dato: el edificio original fue construido en apenas 275 días para una conferencia internacional en 1972. Antes de ir, conviene mirar la agenda del día: muchas de sus actividades y exposiciones cambian seguido.

Dónde: Av. Libertador Bernardo O'Higgins 227, Santiago.

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5. Barrio Italia

Entre antiguas casonas y talleres fueron apareciendo cafés de especialidad, restaurantes, galerías, tiendas de diseño chileno y pequeños patios escondidos que invitan a entrar y salir sin demasiado plan aparece este pequeño barrio. Si bien hoy está de moda, su historia se remonta a  la llegada de inmigrantes italianos que se instalaron entre fines del siglo XIX y comienzos del XX. En la calle Caupolicán, hoy convergen anticuarios y restauradores de muebles de Santiago. Esa tradición convive con cerámica, moda, decoración y gastronomía.

El dato: no te quedes solamente con Avenida Italia. Hacé un desvío por Caupolicán, donde todavía sobreviven talleres de restauración y locales de muebles y objetos antiguos: es una de las calles que mejor conserva la identidad original del barrio.

Dónde: Barrio Italia se extiende entre Providencia y Ñuñoa. El sector turístico y comercial se concentra principalmente alrededor de Avenida Italia.

6. El Ancla Restaurante

Si el viaje a Chile tiene que incluir una buena mesa de pescados y mariscos, El Ancla es una parada que vale la pena tener en el radar. El restaurante nació en 2006 y construyó su identidad alrededor de la cocina de mar chilena, con recetas tradicionales y productos frescos. En la carta aparecen clásicos como ceviche, chupe de jaiba, ostiones a la parmesana, calugas de pescado frito, reineta, congrio y merluza austral, además de preparaciones menos habituales como empanadas de pino de piure.

La sucursal de Providencia funciona en una casa de esquina sobre Santa Beatriz y mantiene un perfil bastante relajado, más cercano a una buena marisquería de barrio que a un restaurante coqueto. Uno de sus detalles más particulares está en las piletas de agua salada, de donde salen almejas y ostras que se sirven al momento según disponibilidad. La propuesta se completa con un servicio que suele llevarse buena parte de los elogios de quienes lo visitan.

El dato: te recomendamos los espaguetis con mariscos acompañados de salsa crema (es un plato abundante y muy sabroso). El pancito calentito con manteca del recibimiento también es un imperdible. Si hace frío, nada como una taza de caldo para abrir el apetito.

Dónde: Santa Beatriz 191, Providencia. Abre de lunes a sábado de 12:30 a 22 y los domingos de 12:30 a 16:30.

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7. Sky Bar Ky Nómade

En una ciudad donde los edificios forman parte del paisaje y la Cordillera aparece como telón de fondo, subir a un rooftop o a un sky bar entra dentro de los must. En el piso 16 del Renaissance Santiago Hotel, Sky Bar Ky permite cambiar de perspectiva y mirar Santiago desde las alturas, especialmente cuando cae el sol y se prenden las luces de Vitacura. El espacio funciona de noche y combina una ambientación ecléctica, una panorámica de la ciudad y una propuesta que gira alrededor de la cocina asiática y la coctelería.

La carta tiene una marcada inspiración thai y de fusión asiática, con platos pensados especialmente para pedir para compartir. La idea no es tanto sentarse a una cena formal como armar una mesa con varios platos, sumar un cóctel de autor y quedarse disfrutando de la vista.

El dato: si querés aprovechar realmente la vista, tratá de llegar cerca del atardecer y pedí una mesa frente a la ventana. No tiene terraza exterior.

Dónde: piso 16 del Renaissance Santiago Hotel, Av. Presidente Kennedy 4700, Vitacura.

8. Parque Arauco

Parque Arauco se siente más como un pequeño barrio de compras que como un shopping tradicional. Además de tener cientos de marcas, cuenta con sectores con personalidades bien diferentes: el Distrito de Lujo, dedicado a marcas internacionales; espacios vinculados al diseño y la decoración; una amplia propuesta gastronómica y, sobre todo, el Boulevard, un paseo al aire libre rodeado de restaurantes y terrazas. Esa combinación hace que la experiencia sea bastante diferente a la de otros grandes malls de Santiago: podés salir afuera, sentarte a comer y seguir recorriendo sin esa sensación de encierro que suele aparecer después de varias horas entre pasillos y vidrieras.

Y hay algo interesante en la comparación con otros shoppings de la ciudad: es preferido por quienes disfrutan de un formato más abierto y relajado. No quiere decir que sea un lugar vacío —también recibe muchísimo público—, pero sus plazas y terrazas ayudan a repartir el movimiento y hacen que el paseo tenga menos apuro.

El dato: si sos turista extranjero, antes de empezar las compras registrate en Arauco Travellers. Presentando tu DNI en la mesa de información podés activar beneficios y descuentos en tiendas y restaurantes adheridos.

Dónde: Av. Presidente Kennedy 5413, Las Condes.

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9. CV Galería

En pleno Alonso de Córdova, uno de los polos gastronómicos más interesantes de Vitacura, CV Galería combina restaurantes, bares, arte y diseño en un mismo espacio. La gracia está justamente en no pensarlo sólo como un lugar para ir a comer: entre una reserva y otra podés encontrarte con exposiciones, propuestas de arte contemporáneo y distintas activaciones gastronómicas.

Uno de sus restaurantes más llamativos es Fogo De Chão, la primera sede chilena de la cadena brasileña nacida en 1979. Su especialidad es el churrasco gaúcho: cortes de carne asados al fuego que los chefs gauchos llevan directamente hasta la mesa y sirven en el momento. La experiencia se completa con una Mesa de Mercado con ensaladas, verduras, charcutería y especialidades brasileñas, aunque también se pueden pedir pescados, mariscos y platos a la carta. La propuesta invita a ir probando diferentes cortes —picanha, fraldinha, lomo, cordero y pollo, entre otros— más que a elegir un único plato principal.

El dato: durante nuestra visita participamos de una cena maridaje junto a Viña Casa Silva y su embajador, Marcelo Pino, en la que distintos vinos acompañaron los momentos de la cena en Fogo de Chão. Casa Silva es una viña familiar cuya historia vitivinícola se remonta a 1887. Hoy la sexta generación ya participa del proyecto y la bodega trabaja con viñedos en distintos sectores de Colchagua, desde zonas cercanas a la Cordillera de los Andes hasta áreas próximas al Pacífico.

Dónde: Alonso de Córdova 4355, Vitacura. Fogo de Chão funciona dentro de la galería y abre actualmente de lunes a miércoles de 12 a 22, jueves a sábado de 12 a 23 y domingos de 12 a 21.

10. Dbar & Lounge

La barra de Dbar tiene una idea bastante clara: partir de la coctelería clásica y darle una vuelta con ingredientes miran cada vez más hacia Chile. Ubicado en Vitacura, dentro de Renaissance Santiago Hotel, funciona durante todo el día pero encuentra su mejor momento hacia la tarde y la noche, cuando toma ritmo de after office. Tiene un lounge amplio, vinos chilenos, cervezas artesanales y cócteles de autor, y no hace falta estar alojado en el hotel para convertirlo en una parada.

El alma creativa detrás de la barra es Ignacio “Nacho” Ulloa, jefe de producción del hotel. “La escena de la coctelería chilena está empezando más a hacer lo que se hace en Perú: tomar insumos locales y mejorar las técnicas”, cuenta. Parte del trabajo sucede puertas adentro: elaboran licores y decoraciones, experimentan con ingredientes y toman cócteles reconocibles como punto de partida para crear nuevas versiones.

Esa cercanía con quienes están detrás de la barra también es parte de la experiencia que ofrece el lugar.

El dato: no vayas pensando solo en los tragos. Dbar tiene una carta bastante más completa de lo que uno espera de un lounge: croquetas, ceviche, carpaccio, pizzas, sándwiches y platos para compartir que permiten convertir el after en cena.

Dónde: Av. Kennedy 4700, nivel -1, Vitacura.

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